Diseñado para el esfuerzo, no para la resistencia.
La facilidad de uso: Con 40 kg (sin batería) y una distribución de peso baja y centrada, la JY se siente más como una bicicleta robusta que como un patinete. Subirla, bajarla y empujarla para guardarla en un cobertizo estrecho o subirla a un elevador es intuitivo, no una tarea complicada. Esto es fundamental para usuarios de todas las edades y niveles de fuerza.
El compromiso de 25 cm: Las ruedas de 2,50-25 cm son una elección deliberada. Son más grandes que las de un patinete convencional para mayor estabilidad, pero más pequeñas que las de un patinete estándar para una menor altura de acceso y una maniobrabilidad más precisa. Ofrecen el equilibrio perfecto para sortear bordillos, zonas peatonales y escaparates concurridos, donde las ruedas más grandes resultan incómodas.
Potencia donde importa: El motor de 500 W no está diseñado para carreras. Está optimizado para una aceleración silenciosa y segura desde parado, especialmente con la cesta delantera cargada. La velocidad máxima de 40 km/h es un límite que rara vez necesitarás, pero el par motor para subir una ligera pendiente siempre está disponible, gracias a la suavidad del controlador de 25 A.